La Duquesa de Alba condenada a pagar 6000 € por injuriar a los jornaleros andaluces representados por el SOC
El Juzgado de Instrucción número 8 de Sevilla ha condenado a Cayetana Fitz James Stuart a una multa de 20 días a razón de 300 euros diarios, es decir 6.000, por una falta de injurias por unas declaraciones contra el Sindicato de Obreros del Campo (SOC), después de que la Audiencia Provincial de Sevilla revocara parcialmente la sentencia del mismo Juzgado que la absolvía.
Fuentes del caso indicaron a Europa Press que en la nueva sentencia la juez considera probado que las declaraciones realizadas por la Duquesa de Alba tras un acto de protesta por su nombramiento de 'Hija Predilecta de Andalucía', hechos por los que el sindicato pedía una multa de 20.000
euros, fueron realizadas contra el sindicato y que suponen una infracción penal.
El auto de la Sección Séptima , al que tuvo acceso Europa Press, estimó parcialmente el recurso de apelación contra la sentencia del Juzgado de Instrucción 8, presentado en el mes de octubre, ya que la revocó entendiendo que el SOC "tiene legitimación para ejercitar la acción penal" por falta de injuria contra la Duquesa.
Así, el magistrado indicó que "no cabe duda" que los sindicatos son personas jurídicas y, teniendo en cuenta la prueba documental aportada, "es indudable que la concentración en protesta por ese título fue convocada por la parte apelante" y que la mayoría de las personas asistentes "eran militantes y simpatizantes del SOC". De este modo, estimó que "las posibles expresiones que se imputan a la parte apelante podrían afectar a su fama".
No obstante, el auto no revocó el contenido del fallo de la sentencia anterior del Juzgado, sino que lo devolvió al mismo para que su titular, "ya que no ha valorado la prueba practicada en el juicio oral, dicte una nueva sentencia", en el que debería, "con libertad de criterio", pronunciarse sobre la "realidad o no de los hechos imputados y su posible encaje en la infracción penal".
En el recurso, al que tuvo acceso Europa Press, el SOC mostraba su desacuerdo con el relato de los hechos probados recogidos en la sentencia y defendía básicamente el derecho al honor de las personas jurídicas, ya que la citada sentencia recoge que las querellas por injurias y calumnias suelen producirse "por una acción de una persona física a otra persona física".
LA QUERELLA
El SOC presentó el pasado 15 de mayo ante el Juzgado de Guardia una querella criminal contra la duquesa de Alba. El juicio de falta se celebró el 15 de septiembre, sin la presencia de la duquesa que al parecer había
sufrido una lesión en el brazo que le impedía acudir a la vista, a la que no estaba obligada a ir al tratarse de un juicio de falta. En el mismo, la juez no aceptó como prueba las grabaciones en vídeo de la duquesa en ciertos medios televisivos, propuesta por la acusación.
En la querella el SOC afirmaba que la duquesa se refirió supuestamente el 28-F a los trabajadores y afiliados del SOC, que se habían manifestado contra su declaración de 'hija Predilecta de Andalucía', llamándoles "delincuentes, gentuza y cuatro locos", incitando "públicamente y por televisión al rechazo social, desprecio y vejación del SOC" con las referidas declaraciones.
Por estos hechos el SOC solicitaba una multa de 20 días a razón de 1.000 euros diarios, es decir, un total de 20.000 euros por una presunta falta de injurias.
|
CHAVES INSULTA A LA CLASE JORNALERA Y PREMIA A LOS TERRATENIENTES
UNA DOCENA DE HERIDOS
Golpes a los jornaleros, medallas a los terratenientes
El cantaor Pepe Suero, galardonado este año, se solidariza con la protesta jornalera
La Duquesa de Alba, ¿hija adoptiva de Andalucía?
Reportaje de prensa
Durante mucho tiempo se recordará este 28 de febrero de 2006. Fue la jornada en que un presidente de la Junta de Andalucía deshonró a su tierra y llenó de infamia y oprobio el día de todos los andaluces y andaluzas. Será recordado porque fue el día en que la más alta distinción del pueblo andaluz fue paseada por el fango de la indignidad. Y lo hizo Manuel Chaves, el que manda golpear a los trabajadores del campo mientras premia a la aristócrata terrateniente. No fue hace 50 años. Fue en el 2006, siglo XXI, en el único país de Europa donde todavía existe la reminiscencia feudal del latifundio, Andalucía.

Lo que ha hecho Chaves es una auténtica afrenta a la razón, una ignominia que atenta contra el alma de Andalucía, la clase jornalera. Premiar a una propietaria de 34.000 has. de tierra, que recibe dos millones de euros de subvenciones cada año y que incumple los convenios en una nación, Andalucía, con un millón de pobres y medio millón de parados no sólo es un acto de profunda injusticia, constituye un atentado a la inteligencia.
La gente honrada de este pueblo se pregunta: ¿acaso es una gran científica? ¿o médico ilustre? ¿o escritora de prestigio? ¿ha inventado algo? No, Cayetana Fitz-James Stuart no ha hecho nada de provecho para Andalucía y la humanidad. Su única ocupación ha sido aprovecharse de su posición para ganar más dinero y seguir viviendo del cuento.
Como dice Pepe Suero en su discurso: "la acumulación de fortunas y la relevancia social se realizan a costa del sufrimiento, expolio y humillación de los más humildes". Andalucía no puede olvidar que la Casa de Alba fue una de las familias nobles que se repartieron las tierras de Andalucía con la conquista castellana, expulsando a sangre y fuego a los campesinos andalusíes y dando nacimiento a la estructura latifundista que hoy seguimos sufriendo y que es fuente de pobreza y subdesarrollo.
Vivimos una especie de mundo al revés. Este es el producto del régimen clientelar de Chaves y de sus socios-listos. En vez de premiar el estudio, el trabajo, la paz y la solidaridad, se identifica "la identidad andaluza con las clases y actitudes que representan lo mas superfluo, inmoral e insolidario de la sociedad".
El cantaor Pepe Suero, galardonado este año, se solidariza con la protesta jornalera
Este fue el discurso de Pepe Suero:
"Saludos, a todos los presentes y a quienes comparten conmigo estos honores por haber puesto al servicio de la tierra andaluza y de sus semejantes su trabajo, su arte y sus estudios.
Agradezco a mi barrio del Cerro del Águila de Sevilla, a mi pueblo Lora del Río, a todos los ayuntamientos, sindicatos, asociaciones y particulares, que sin distinción de partidos ni siglas han apoyado la iniciativa del colectivo “Aire Libre” para que la Junta de Andalucía reconozca mi labor artística.
Convencido estoy que la acumulación de fortunas y la relevancia social se realizan a costa del sufrimiento, expolio y humillación de los más humildes. Por ser ello tan injusto, muchas de mis canciones las he dedicado a los que luchan por vivir dignamente de su trabajo.
Que no se enriquezca nadie mientras un obrero muera accidentalmente. Que no existan trabajadores ilegales, ciudadanos sin papeles ni jóvenes con empleos precarios y sin vivienda. Ni mujeres maltratadas, ni niños sin escuelas.
Aplaudo que se premie el estudio, el trabajo, la paz y la solidaridad, pero, Denuncio que se identifique la identidad andaluza con las clases y actitudes que representan lo mas superfluo, inmoral e insolidario de la sociedad.
Como dijera Gabriel Celaya, mientras exista un poeta que cante los sentimientos del pueblo, el hombre tendrá remedio.
¡Viva Andalucía!"
La Duquesa de Alba, ¿hija adoptiva de Andalucía?
Cayetana Fitz-James Stuart (Duquesa de Alba), la mayor poseedora del mundo en títulos aristocráticos y nobiliarios, veinte veces Grande de España, con un patrimonio multimillonario en palacios, empresas, negocios y cortijos, propietaria de 34.000 hectáreas de tierra, por las que recibe anualmente una fortuna en subvenciones de 1.885.000 euros (unos 314 millones de ptas.) procedente de los fondos agrícolas comunitarios, será nombrada "Hija Predilecta de Andalucía" el día 28 de Febrero por el Sr. Chaves y su gobierno.
Según dicen en la Junta: "esta señora es merecedora de tal distinción por su labor como activa embajadora de las tradiciones y costumbres de Andalucía". Debe referirse el gobierno "socialista" a que la Duquesa representa más que nadie "la tradición y costumbre" de ser todavía Andalucía un santuario intocable de grandes señoritos, aristócratas y terratenientes, principal causa de su atraso histórico. Cayetana, agradecida, ha declarado: "Andalucía es lo mas grande que tengo y lo único que me importa", y lo dice con razón; sus enormes posesiones le dan el privilegio de ser la mayor terrateniente de nuestra tierra, sólo en la provincia de Córdoba tiene 17 fincas.
Esa es la Andalucía que el 28 de Febrero de 1980, millones de hombres y mujeres quisimos dejar en el pasado, aprobando una Autonomía y un Estatuto que iniciara un profundo proceso de libertad, justicia social, progreso e igualdad. Durante estos años el PSOE ha venido gobernando casi todo el tiempo con mayorías absolutas, pero enterraron la Reforma Agraria mientras nuestro himno que dice: "andaluces levantaos, pedid tierra y libertad". Pronto comenzaron los juicios, las multas y las condenas de cárcel contra los jornaleros que se atrevieron a levantarse pidiendo tierras, nos sometieron a la dependencia de los patronos exigiéndonos sus firmas para tener derecho al subsidio agrario y ahora en contra de lo que prometieron también mantienen el Decretazo que aprobó el PP.
El SOC no tiene nada personal contra la Duquesa de Alba, pero sí nos llena de indignación la clase aristocrática, pudiente y privilegiada a la que representa, ya sea conde, duque o marqués. ¿Que tienen que ver las condiciones y la vida diaria de la inmensa mayoría del pueblo andaluz con los intereses de la aristocracia terrateniente?. Los datos publicados por Intermón sobre las fortunas que se llevan éstos a costa de las ayudas comunitarias son escalofriantes. Sólo siete grandes propietarios en Andalucía se embolsan más de 14,5 millones de euros (unos 2.400 millones de ptas.), lo que representa el 25% de las ayudas totales: Hermanos Mora Figueroa-Domeq, Hermanos Barrera, Nicolás Osuna (Conde de Osuna), La Duquesa de Alba, Iñigo Arteaga Martín (Duque del Infantado), Hermanos Lopez de la Puerta y Samuel Flores. Por el contrario miles de pequeñas fincas familiares han ido a la ruina.
Los andaluces somos un pueblo trabajador, que ha sufrido como nadie el paro, la emigración y la explotación, en unas tierras que, a pesar de ser las más ricas de Europa, la mitad de su extensión, ha permanecido a lo largo de los siglos en manos del dos por ciento de los propietarios.
Quienes con un salario de miseria trabajamos la tierra palmo a palmo, conscientes de que en ella también quedó el sudor de nuestros padres y abuelos, no podemos dejar de denunciar que la inmensas riquezas que acumulan unos pocos, son el fruto de la explotación de la mayoría. Cuanto mayor es el terrateniente, mayor es su impunidad. Se saltan las leyes, incumplen los convenios, especulan a su antojo, envenenan el campo con pesticidas buscando el beneficio rápido, siembran productos transgénicos, explotan inmigrantes, etc. Sin embargo son merecedores de condecoraciones, homenajes, títulos y de nombramientos como hijos predilectos.
Cierto es que la Duquesa hace obras benéficas, su inmensa fortuna y sus incalculables ingresos se lo permiten sin el menor sacrificio. Es bien tratada en los programas de la tele basura y en la prensa del corazón, pero también es cierto que la alta aristocracia ha sido de siempre muy dada a presidir fundaciones caritativas. Resulta socialmente rentable y va en sintonía con la alta jerarquía tradicional eclesiástica, pero no con quienes consideramos que los méritos que ha de potenciar la Junta en un día emblemático como el Día de Andalucía, han de ser los de aquellas personas que dedican su vida y su esfuerzo a potenciar valores humanos y culturales por una sociedad más justa y solidaria.
Señor Chaves, usted nombrará Hija Predilecta a la Duquesa de Alba pero sepa que lo hace sin nuestro consentimiento y en contra de la voluntad de la inmensa mayoría de los trabajadores y trabajadoras de Andalucía.
Sr. Chaves, mientras que usted premia a los ricos, 500.000 jornaleros sin tierra y que viven a base de subsidios esperan que el nuevo Estatuto de Autonomía recoja la soberanía alimentaria -el derecho del pueblo andaluz a decidir su propia política agraria y agroindustrial- y una reforma agraria que dé la tierra, el agua y la semilla a la comunidad que la habita y la trabaja, apueste por la agricultura ecológica y prohíba el uso de transgénicos en el campo andaluz.
Reportaje de prensa (pincha en el medio)
Telecinco
Antena 3
El Mundo
Abc
Canal Sur
20 minutos |