La situación del campo andaluz a finales del siglo XX apenas ha variado si la comparamos con la de algunos siglos antes. Son pocos los propietarios de tierras y muchos los que dependen totalmente de su jornal para ganarse la vida. Esos pocos latifundistas concentran la propiedad de forma escandalosa. No cultivan la tierra ni dan trabajo, dejan las tierras baldías y en muchos casos sólo sirven de cotos de caza. Por el otro lado, los jornaleros, los sin tierra, abocados a una situación de largas temporadas de paro únicamente interrumpidas por alguna campaña en sus zonas.
La dependencia del patrón, las pésimas condiciones de trabajo y la necesidades vitales sin cubrir son las notas que caracterizan a los trabajadores temporeros más precarios que existen: los del campo. Entre ellos el analfabetismo alcanza cifras preocupantes, su rentas medias son las más bajas de todos los sectores productivos y la marginación por parte de los poderes públicos es casi absoluta.

El Sindicato de Obreros del Campo se constituyó como tal en la Asamblea Fundacional celebrada en Antequera en el verano de 1976. No obstante, antes de esa fecha ya eran continuos los contactos entre las Comisiones de Jornaleros de cada pueblo y comarca. Éstas se venían creando desde la primavera de 1975 con el objetivo de organizar a los jornaleros de cada comarca. Exigir la entrega de tierras mal cultivadas, convenios para todas las campañas, seguro de desempleo y libertad para el rebusco eran los principales puntos del ideario del SOC, que también puede definirse en un par de palabras: la Reforma Agraria.

 

El SOC fue el primer sindicato legalizado en Andalucía tras la dictadura franquista y de hecho su número de inscripción en el Registro del Consejo Andaluz de Relaciones Laborales es el 1. El primer Congreso del SOC se celebró en Morón de la Frontera durante el mes de septiembre de 1977 y tuvo una especial importancia por ser el primer Congreso del sindicalismo agrario desde la guerra civil. Asistieron 250 delegados de toda Andalucía y fueron invitadas delegaciones de la CUT de Chile, la OLP de Palestina y el Frente Polisario del Sáhara Occidental. En sus primeros tiempos el SOC fue además fundador de la CSUT (Confederación de Sindicato Unitarios de Trabajadores) y del SAT (Sindicato Andaluz de Trabajadores). En esta época destacaron dirigentes como Francisco Casero, Gonzalo Sánchez, Francisco Ortiz, Antonio Gómez, Juan Manuel Silva, Josefa Conde, Manuel Lara y Diamantino García, conocido como el "cura de los pobres".

El Sindicato se ha visto sometido a una intensísima campaña de multas y represión. La mayoría de los dirigentes han tenido que pasar por la cárcel, más de 700 militantes han sido procesados y enjuiciados y cerca de 2000 multas han sido impuestas a quienes de una u otra forma han participado en la lucha del sindicato.

El SOC ha destacado siempre como un sindicato de lucha: desde la primera huelga general en El Coronil exigiendo mejoras de las condiciones para la campaña del verdeo hasta la reciente campaña de 10 meses de lucha ininterrumpida contra el Decretazo pasando por huelgas de hambre, encierros, ocupaciones de edificios públicos, concentraciones, paralización de maquinaria, marchas a Sevilla y Madrid, ocupación de aeropuertos, cortes de carretera, manifestaciones, ... y como no las ocupaciones de tierra.

Es quizá esta la acción más característica del SOC, la invasión de tierras públicas o privadas exigiendo que las mismas sean gestionadas por cooperativas de jornaleros en paro con proyectos de explotación que prioricen los cultivos alternativos, generen puestos de trabajo en la comarca y respeten el medioambiente.

Pero el trabajo del SOC no se ha limitado solo a esto: la solidaridad internacional, el apoyo decidido a proyectos de cooperativismo alternativo, la defensa del medio ambiente, la dignificación de la protección social de los eventuales, la atención a los trabajadores temporeros desplazados a las distintas campañas (algodón, fresa, aceituna, espárrago, vendimia, frutas, etc...), la formación, la reivindicación de igualdad de derechos para los trabajadores inmigrantes, la defensa de lo andaluz, etc...

Pueblos como Lebrija, Arcos, Bornos, Villamartín, Posadas, Baena, El Coronil, Loja, Morón, Marinaleda, Paradas, Espera, Montellano, Marchena, Los Molares, Pedrera, Los Corrales, Osuna, Paterna del Campo, Martín de la Jara, Alfonso XIII, Fuente Palmera, Jódar, Pegalajar, Vilches, El Ejido,,,, han sido y son testigos del desarrollo de la historia del Sindicato de Obreros del Campo y del Medio Rural de Andalucía.

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