IV CONFERENCIA INTERNACIONAL DE LA VIA CAMPESINA
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Entrevistas
Declaración
Final de la IV Conferencia Internacional de Via Campesina Itaici, São Paulo, 14 al 19 de junio de 2004 BORADDOR Nosotros, la Vía Campesina, un movimiento mundial de
organizaciones de mujeres rurales, campesinos, campesinas, pequeños
agricultores y agricultoras, trabajadores y trabajadoras del campo,
pueblos indígenas y afrodescendientes, de Asia, Europa, América y Africa,
nos reunimos en Itaici,
Brasil, del 14 al 19 de junio de 2004, en nuestra IV Conferencia
Internacional. Fuimos recibidos de manera calurosa, fraternal y combativa
por nuestros anfitriones, las organizaciones miembros de Vía Campesina en
Brasil. Nos reunimos para reafirmar nuestra determinación de defender
nuestras culturas y nuestro derecho a continuar existiendo como campesinos
y pueblos con identidad propia. Asistimos delegados y delegadas de xx países,
representando xxx organizaciones de campesinos y campesinas y xxx millones
de familias campesinas. Tuvimos la alegría de acoger la Segunda Asamblea
de Mujeres y a la Primera Asamblea de Jóvenes de Via Campesina, que
resalta nuestro compromiso a seguir nuestras luchas en las generaciones
por venir. Contamos también con la presencia de más de xx organizaciones
campesinas que han solicitado su incorporación a Via Campesina y de los
miembros de más de xxx organizaciones amigas de la sociedad civil. La IV
Conferencia Internacional hizo
una revisión de nuestra historia, desde nuestras primeras intenciones de
organizarnos hasta la actualidad. Quedo claro que desde un principio estamos en oposición total al
modelo neoliberal, que mata y destruye culturas, pueblos y familias
campesinas en el mundo entero. Hemos
visto cómo nuestras organizaciones y nuestro movimiento
han crecido, se han fortalecido y han logrado poner el movimiento
campesino en el centro de las luchas populares. Via Campesina fue protagonista central de
las movilizaciones populares en Cancún,
donde una semana continua de protestas y la inmolación del compañero
de Corea Lee Kyuong-Hae, quien ofreció su vida a los campesinos del
mundo para mantener viva la decisión de lucha y de rechazo
absoluto a la OMC, provoco una gran derrota a la OMC Junto con
nuestras luchas y el fortalecimiento de nuestro movimiento, también hemos
visto cómo el modelo económico que sufrimos sigue siendo impuesto sin
escrúpulo alguno. Desde nuestra última Conferencia, podemos constatar: §
Que las familias campesinas siguen desapareciendo de manera alarmante.
Cada minuto que pasa, las políticas agrícolas y el modelo de agricultura industrial determinan
la desaparición de una explotación campesina en la Unión
Europea ampliada; la situación es igualmente dramática en Canadá y
Estados Unidos. En Africa, Asia, el Caribe y América Latina, son causas adicionales de destrucción de campesinos la
represión, los desplazamientos masivos y forzados, así como las guerras
cubiertas o encubiertas. En
algunas regiones, el suicidio de campesinos es una tragedia en aumento §
Que han aumentado de manera dramática las migraciones forzadas por la
guerra y las provocadas por
la miseria, la concentración de la tierra y la destrucción del medio
ambiente §
Que el papel de guardianes del capital que cumplen desde su inicio el
FMI, el BM y la OMC está siendo igualmente
asumido por organismos
de Naciones Unidas, como la
UNCTAD y la
FAO. §
Que los tratados
de libre comercio se han multiplicado y junto a otros acuerdos
internacionales están imponiendo aparatos jurídicos que han destruído principios básicos de
protección a los derechos humanos y sociales, y que sólo aseguran las
condiciones para maximizar las ganancias de las empresas transnacionales. §
Que es extremadamente alarmante cómo han aumentado las
violaciones sistemáticas a los derechos humanos, se ha legalizado
la guerra contra los pueblos, se ha criminalizado la protesta y la
movilización social y se busca imponer la criminalización de la vida
campesina y de los pueblos indígenas, así como el uso creciente de la
represión preventiva. §
Que las mujeres y los jóvenes siguen siendo los marginados entre los
marginados, y que están crecientemente sujetos a condiciones de violencia
genocida. Que son ellas y
ellos también las víctimas principales de los procesos de privatización
de los servicios básicos, de la concentración de la tierra, de la
destrucción de las formas locales de alimentación, agricultura e
intercambio, así como de la explotación y el trabajo esclavo
que imponen las transnacionales. Reafirmamos que la permanencia de la agricultura
campesina es fundamental para la eliminación de la pobreza, el hambre,
el desempleo y la marginación. Estamos convencidos que la
agricultura campesina es pieza fundamental de la soberanía alimentaria, y
la soberanía alimentaria es un proceso imprescindible para la
existencia de la agricultura campesina. Y no habrá autonomía ni
agricultura campesina si no mantenemos nuestras propias semillas. Daremos especial prioridad al derecho de los
campesinos del mundo entero a exigir políticas públicas al servicio de
una agricultura campesina sustentable. Seguiremos nuestra lucha por una
auténtica Reforma Agraria, la defensa de nuestras semillas y la soberanía
alimentaria. Nos oponemos
totalmente a los cultivos transgénicos y los combatiremos en cada lugar.
Denunciamos y repudiamos el reciente informe de la FAO, “Biotechnology,
addressing the needs of the poor?”, que sólo busca legitimar la
imposición de cultivos transgénicos y la utilización de la tecnología
de la muerte –las semillas Terminator o
semillas estériles- con el solo fin de garantizar las ganancias de
las grandes transnacionales de la agricultura. Reafirmamos nuestra total oposición al
neoliberalismo y a las políticas de la OMC, el BM y el FMI. Rechazamos totalmente su herramienta más activa en
los últimos tiempos: los tratados bilaterales de libre comercio. Nos hemos comprometido a luchar contra el sistema
patriarcal que sólo acentúa las aberraciones del capitalismo. Dentro de
Via Campesina, trabajaremos duro por convertir la paridad de género que
ya logramos en un auténtico cambio de las relaciones de poder entre
hombres y mujeres. Adquirimos el nuevo compromiso de impulsar la lucha por
los Derechos Humanos y Campesinos. Desarrollaremos desde las
organizaciones campesinas una Carta Internacional de los Derechos
Campesinos. Es también un nuevo compromiso luchar contra las
causas de la migración y sus efectos destructivos. Exigiremos el
mejoramiento y cumplimiento estricto de los tratados de la OIT en relación
a los trabajadores agrícolas. Desarrollaremos
un esfuerzo compartido de educación política a todo nivel. Llamamos a los
movimientos sociales a unirse a las
acciones más inmediatas
decididas por esta Conferencia: del 19 al 24 de julio de 2004
desarrollaremos una Semana de Lucha Contra la OMC y las Transnacionales. Hemos establecido el 10
de septiembre como
el día de las luchas contra la OMC. Este ano nos comprometemos a llevar al pueblo a las calles,
especialmente en Seúl, a rendir homenaje al compañero Lee en una
jornada de movilización por la soberanía alimentaria. El 25 de noviembre,
día internacional de lucha contra la violencia hacia las mujeres,
impulsaremos un conjunto de acciones coordinadas. Del 4 al 8 de diciembre
de 2004 desarrollaremos nuestra conferencia por la Reforma Agraria. Todos los
participantes en la IV Conferencia de Via Campesina nos comprometemos a
seguir luchando por el bienestar y la dignidad de nuestros pueblos, Articularemos
todas las luchas y construcciones, desde lo local a lo global, creando nuevas formas de alianzas que
nos den mayor fuerza para
exigir .
el respeto y protección de nuestros derechos y nuestras culturas. COMUNICADO de PRENSA MINGA INFORMATIVA VIA CAMPESINA - IV International Conference - São Paolo, Brazil
- Junio 14-19 REFORMA AGRARIA En la ciudad de Indaiatuba (Sao Pablo,
Brasil) se realiza la IV Conferencia Internacional de Vía Campesina, del
14 al 19 de junio. Uno de los principales temas del encuentro es la cuestión
de la reforma agraria. La Vía Campesina defiende la
democratización de la posesión y del uso de la tierra y está en contra
de la concentración de la propriedad de la tierra y de su uso para
explotar a otras personas u otros pueblos. El movimiento defiende el
derecho de los campesinos a organizarse en las formas más diferentes en
sus comunidades y lugares donde habitan. La Vía defiende también la
necesidad de que los gobiernos y estados protejan y estimulen la
agricultura familiar, campesina y cooperativa, con políticas agrícolas
adecuadas de precios, asistencia técnica, seguro y garantía de comercio,
como forma de producir alimentos y preservar las culturas. Hoy, en el contexto de la globalización
neoliberal, los grandes desafíos del planeta exigen nuevas políticas de
acceso y gestión de la tierra y urge retomar la reflexión sobre las
Reformas Agrarias, en la búsqueda de nuevas modalidades que permitan
reducir las desigualdades y garantizar los derechos fundamentales de las
personas en todo el mundo. Las tres cuartas partes de los pobres y
hambrientos del planeta son población rural, que entre ellos se encuentra
una gran masa de campesinos mal dotados de medios de producción y/o de
tierra, y que la mayoría de la cuarta parte restante fue campesinos
condenados al éxodo hacia los suburbios urbanos huyendo de la pobreza y
el hambre. En gran medida, todos estos campesinos y ex-campesinos pobres
son víctimas de las políticas de comercio agroalimentario a escala
mundial practicadas por muchos gobiernos orientados por organismos e
instituciones multilaterales. El derecho humano a la alimentación,
reconocido en el artículo 11 del Pacto Internacional de los Derechos Económicos,
Sociales y Culturales, significa para las comunidades campesinas que
tienen derecho a acceder a los recursos de producción alimentaria, en
particular a la tierra. La Reforma Agraria es la medida central para que
las campesinas y los campesinos pobres tengan acceso y control sobre la
tierra, las semillas, el agua y otros recursos productivos. En este
sentido, la Vía Campesina considera que implementar programas efectivos
de Reforma Agraria no es cuestión de buena voluntad de los gobiernos,
sino que es una obligación legal de Derechos Humanos. La discusión sobre la Reforma Agraria
en el siglo XXI abarca muchos elementos además de la distribución de la
tierra. No son únicamente los campesinos sin tierra los que tienen interés
en el establecimiento de mecanismos más equitativos de acceso a la
tierra. También interesa a los sectores sociales urbanos, a los
consumidores, a los empresarios, a los agricultores familiares de los países
desarrollados. Todos ellos ven amenazada su supervivencia o su crecimiento
por la situación de millones de campesinos empobrecidos, expulsados del
agro y condenados a la extrema pobreza. A todos ellos les preocupan la
destrucción de los ecosistemas, la ruptura de equilibrios ecológicos a
nivel del planeta y los conflictos de nuevo tipo generados por las formas
de acceso a la tierra y de gestión del territorio. Todo ello obliga a
actualizar las políticas de Reforma Agraria. MINGA INFORMATIVA VIA CAMPESINA - IV International
Conference - São Paolo, Brazil - June 14-19 TRANSGÉNICOS La contaminación genética se
encuentra en el centro del debate mundial. Es necesario tener
conocimientos sobre los transgénicos, un tema que se ha dado a conocer
en el ámbito de los derechos de los consumidores, pero existen análisis
mucho más profundos sobre la manipulación de alimentos y semillas, más
allá se visualiza el cómo las grandes potencias toman decisiones que
afectan al resto del mundo premiando ante todo el poder económico ante
la vida humana. La gama de los alimentos transgénicos
o genéticamente modificados hoy día se ha convertido en una verdadera
forma de contaminar a la población mundial. Esto sucede por los
esfuerzos de la industria biotecnológica para generar la aceptación
global de los cultivos genéticamente modificados como un hecho
consumado. La Vía Campesina clarifica ante los
ojos del mundo que son las empresas multinacionales quienes quieren
imporner los cultivos transgénicos como una alternativa válida de
consumo, de economía, como un sinónimo de progreso, como parte de este
proceso globalizador impuesto por el modelo económico de libre mercado.
La existencia de los transgénicos
genera grandes riesgos, en el tema de la salud para quienes consumen
estos productos manipulados y el uso y abuso de pesticidas en la
agroexportación ; en lo que se refiere al medio ambiente se
presentan problemas graves como la destrucción de la Biodiversidad, que
es la variedad de la vida en todas sus formas, niveles y combinaciones ;
también se hace visible la desigualdad social, puesto que las
repercuciones en el mundo campesino son brutales, ya que las ventajas sólo
favorecen a un sector de la población mundial, a los empresarios que
dirigen las empresas multinacionales. Otro tema importante es la inserción
de la Biotecnología, contrariamente a como se ha difundido ; las
"bondades" de este pilar del proceso tecnológico, el mundo
campesino advierte que su desarrollo no va orientado en pro del bien común
o para reducir el hambre como senalan sus creadores y procursores, ya
que estos mismos pretenden potenciar a las grandes compañías de
alimentos, medicamentos y fabricantes de pesticidas. En la actualidad la biotecnología se
ha introducido sin considerar las necesidades reales de los países y
sus pueblos, y sin consultar la opinión ciudadana. No se necesitan
alimentos transgénicos, se necesita alimentos naturales y limpios ;
no se requiere de semillas transgénicas, se necesita que se reactiven
las miles de semillas campesinas que han alimentado al mundo a través
de la historia. No se acepta los alimentos convertidos en fármacos, se
acepta el decidir soberanamente qué se desea consumir y cómo lo desean
consumir. Frente a la situación anterior la Vía
Campesina realiza acciones em contra de este sistema comercial que
antenta contra el campesinado tomando como norte común una gran campana
mundial ; Las Semillas Patrimonio de los Pueblos al Servcio de la
Humanidad. Así lo manifiesta, senalando que la humanidad llegó hasta
estas instancias gracias a la libre producción, reproducción y acceso
democrático del uso de las semillas. "Defendamos el principio de
que los agricultores y sus comunidades tienen el derecho y el deber de
producir semillas. Estamos contra la utilización de semillas transgénicas,.
Sobre las cuales no hay seguridad para la salud de los agircultores/as,
de los consumidores/as y del medio ambiente. Estamos en contra del
monopolio del comercio de semillas por empresas transnacionales"
RECHAZO
A LOS ACUERDOS DE LA FAO - NOTA 3 - 17 DE JUNIO Noti-Vía Campesina # 3 La IV Conferencia Internacional de Vía
Campesina expresó con firmeza su posición de condena e indignación
frente al Informe anual de la FAO (Organización de las Naciones Unidos
para la alimentación y la agricultura) ; por considerarlo un apoyo
descarado a la industria bío-tecnológica, que tiene en los transgénicos
uno de sus principales aspectos y que atenta contra la soberanía
alimentaria de los pueblos, en especial de los países pobres. Vía Campesina, el movimiento mundial más importante de
organizaciones campesinas y de pequeños agricultores, sentó su posición
con la aprobación unánime de los participantes en la IV Conferencia ;
la misma que había sido expresada a través de una carta abierta dirigida
al Director General de la FAO, Jacques Diouf, que ha recibido el apoyo de
más de 850 movimientos y organizaciones de la sociedad civil. El informe 200 de la FAO, titulado "Biotecnología :
respondiendo a las necesidades de los pobres ?", elaborado sin
ninguna consulta a las organizaciones campesinas y de pequeños
agricultores, es considerado como un apoyo político a la industria bío
tecnológica, a los transgénicos y promotor de un mayor desvío de
financiamiento para investigaciones de ese tipo, en desmedro de los métodos
sanos y ecológicos que practican los pequeños agricultores y campesinos.
"Estamos profundamente decepcionados porque la FAO y usted
personalmente, rompió su compromiso de consultar y mantener un diálogo
abierto con las organizaciones de agricultores de pequeña escala y con la
sociedad civil. Al no consultar a estas organizaciones el citado informe,
la FAO dio la espalda a aquellos que son los más directamente afectados
por las tecnologías que el informe promueve", remarca la carta
abierta. Agrega que en vez de recomendar el fortalecimiento del papel de
los agricultores en el manejo de su bío diversidad agrícola y en el
mejoramiento de sus cultivos vitales para su sobrevivencia, el informe
propone un arreglo tecnológico de cultivos que promueve el desarrollo
transgénico de la yuca, la papa, el grabanzo, entre otros cultivos. Destaca igualmente el hecho de que el hambre en el mundo aumenta
a pesar del crecimiento de la producción global de alimentos ; y que
si "algo hemos aprendido de la revolución verde es que los avances
tecnológicos en genética de cultivos para que las semillas respondan a
los insumos externos, van de la mano con el incremento de la polarización
de socioeconómica, el empobrecimiento rural y urbano y una mayor
inseguridad alimentaria". La FAO no parece haber aprendido nada del fracaso de la revolución
verde y no entiende que la estrecha vision tecnológica ha fortalecido las
propias estructuras que provocan las hambrunas. La carta subraya que la
propia historia demuestra que los cambios estructurales en el acceso a la
tierra, a la producción de alimentos y al poder político -combinados con
sólidas tecnologías ecológicas, sustentadas en la investigación basada
en el conocimiento campesino- reducen el hambre y la pobreza. El Informe de más de 200 páginas es sumamente tendencioso al
ignorar los impactos adversos de los cultivos transgénicos ; y
afirmar que estos han resultado de enorme beneficio económico para los
agricultores y que han servido para reducir el uso de plaguicidas. Estas
afirmaciones no obedecen a fuentes científicas independientes y ni
siquiera en una comparación de diferentes datos disponibles, sino en
estudios de las propias empresas bío tecnológicas. Por ejemplo, afirma
que el algodón transgénico insecticida (Bt) en la India ha sido un éxito,
basado en datos parciales de ensayos de la empresa transnacional Monsanto
en el 2001, pero no toma en cuenta los datos reales de la liberación de
algodón transgénico en el 2002 que muestra que fue un fracaso. Las voces contra los transgénicos han
sido unánimes en la IV Conferencia. "Las multinacionales quieren
manipular nuestros cultivos para poder controlar toda la cadena
alimentaria a nivel global, obligándonos a dejar la producción de
alimentos y a tener que consumir sus productos en todo el mundo. Con este
informe, la FAO le proporciona la justificación para seguir contaminando
nuestros cultivos, por eso rechazamos el informe y revisaremos nuestras
estrategias respecto a este organismos y otras agencias de la ONU, que les
hacen el trabajo de legimitación a las emrpesas transnacionales que
promueven la agricultura industrial y la expulsión de campesinos",
afirmó el dirigente campesino vasco y miembro del Comité Internacional
de la Vía, Paul Nicholson. El informe de la FAO ha puesto en
cuestión la valoración que Vía Campesina ha tenido sobre esta
organización, al considerar ha roto el compromiso de realizar consultas
con las organizaciones campesinas, pues se ha deslegitimado como foro para
debatir temas como la agricultura y la alimentación. El camino para Vía
Campesina está claro : no sólo se trata de exigir que su voz sea
escucha en instituciones como la FAO, sino seguir trabajando desde las
bases, en redes horizontales y diversas, integrando campesinos, indígenas,
comunidades negras, mujeres y jóvenes ; promoviendo la desobediencia
civil, afirmando la diversidad cultural y la denuncia de las imposiciones
de las instituciones multilaterales. En pocas palabras : globalizando
la lucha, globalizando la esperanza. MINGA INFORMATIVA VIA CAMPESINA - IV International Conference - São Paolo, Brazil
- June 14-19 SOBERANIA ALIMENTARIA En la ciudad de Sao Pablo se realiza la
IV Conferencia Internacional de Vía Campesina. En el marco coyuntural del
encuentro se constatará una ofensiva del capital, en la fase comercio.
Cerca de 500 empresas multinacionales (58% de los Estados Unidos)
controlan 51% del PIB mundial, pero emplean apenas 1,6% de la mano de obra
del mundo. De este análisis se desprenden los objetivos generales de la
Conferencia que son : Mejorar las articulaciones entre las
organizaciones y movimientos campesinos para que tengan visiones comunes
sobre las formas de lucha y contra quien luchar ; y mejorar la
organización y/o articulación internas buscando un salto de cualidad en
las relaciones para enfrentar esta situación internacional. Dentro de este contexto el tema de la
Soberanía Alimentaria es de suma importancia para comprender los procesos
organizativos del mundo campesino. La Soberanía Alimentaria se explica
como el derecho que tienen los pueblos a definir sus propias políticas
agrícolas y alimentarías sin "dumping" hacia otros países.
Esta fue una de las definiciones políticas más importantes que la
organización mundial, Vía Campesina, instalara, en la Cumbre Mundial
sobre la Alimentación (CMA) de 1996, en contraposición al concepto de
"Seguridad Alimentaría" de la Organización de las Naciones
Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). Hoy en día el mundo campesino se ve
enfrentado a un modelo económico basado en la concentración de riqueza y
poder, que acaba con la seguridad y la soberanía alimentaria mundial, la
diversidad cultural y los propios ecosistemas que sustentan la vida en
nuestro planeta. Por eso no se debe olvidar que para los campesinos y
campesinas es una prioridad generar una producción alimentaria sana,
libre de transgénicos, y alejada de definiciones políticas dadas por
instancias comerciales destructivas como la OMC, sino que generadas por
cada región del mundo. Así, la Soberanía Alimentaria
significa una participación activa de los movimientos campesinos en el
proceso de definición de políticas agrícolas y alimentarias, donde la
capacidad de producción alimentaria en base a un sistema de producción
campesina diversificada es garantizar la independencia y la soberanía
alimentaria de los pueblos. Em la actualidad este tema pasa por
problemáticas que día a día se van agudizando, como los Tratados de
Libre Comercio, las constantes privatizaciones, que llegan hasta toda
clase de recursos naturales, y el dumping. Por su parte los TLCs se están
generando de todas las formas posibles, la idea, principalmente de Estados
Unidos, es tener el control absoluto de todas las naciones y en todas las
áreas. Pero debemos tener presentes que los gobiernos de América Latina,
además, se encuentran negociando el ALCA (Area de Libre Comercio de las
Américas), instrumento comercial que se vislumbra más nefasto que los
mismos tratados comerciales. Es hora que los gobiernos dejen de sentirse
impunes cuando negocian en secreto con "potencia capitalista".
Parte de la acción de los movimientos sociales debiera ser obligar a los
gobiernos a transparentar sus acciones. Exigir información no es pedir un
favor o una concesión, es exigir que se respete un derecho. Por su parte la liberación de mercados
junto con el hecho de que todos los recursos productivos van dirigidos a
un modelo agro exportador, provocan esta situación de excedentes
generalizados, un comercio con dumping, y que hoy en día en todo el mundo
los productos estén por debajo de los costos de producción. Esta es una
de las causas de la crisis de la agricultura familiar campesina en todo el
mundo. Así, el acceso a los mercados y a una Hipotética desaparición de
subvenciones únicamente acelera y ahonda la crisis. Como pueblo, como organizaciones y como
campesinos y campesinas, aún se tienen armas posibles para combatir las
infamias del capitalismo. Se hace cada vez más importante mantener el
control sobre las semillas, la independencia de los pesticidas y
fertilizantes químicos, la recuperación de los mercados y circuitos de
comercialización locales,. trabajar en pleno por la soberanía
alimentaria, creando lazos de solidaridad. Para lograr todo ello se
necesita organizaciones que defiendan y puedan movilizarse en el mundo.
Esa capacidad de organización no es privatizable, sigue siendo un derecho
de los pueblos. CIERRE
DE LA IV CONFERENCIA INTERNACIONAL DE VIA CAMPESINA OPOSICIÓN
RADICAL AL NEOLIBERALISMO Bajo
el lema “Organicemos la lucha: tierra, alimento, dignidad y vida”, del
14 al 19 de junio se realizó en Itaicí (Sao Paulo, Brasil) la IV
Conferencia Internacional de Vía Campesina para evaluar propuestas y
estrategias, fortalecer el funcionamiento interno, integrar nuevas
organizaciones y preparar las futuras jornadas de lucha.
Al encuentro se dieron cita medio millar de delegados/as
provenientes de 117 organizaciones de 70 países de todos los continentes. La IV Conferencia ratificó la oposición radical del movimiento al modelo neoliberal que mata y destruye pueblos y culturas campesinas, aprobó reforzar las campañas por la reforma agraria, defensa de la semilla y soberanía alimentaria; y acordó un plan de acción que arranca con una semana de lucha contra la OMC. Estos acuerdos están contenidos en la Declaración Final, en la que se hace un recuento histórico de los primeros esfuerzos por constituirse como movimiento internacional, allá por los años de 1992, hasta llegar a Itaicí, pasando por Makarrech, Tlaxcala y Bangalore, que fueron marcando los hitos de la lucha que hoy libra la Vía Campesina por los derechos de los campesinos, indígenas y pequeños agricultores de todo el mundo. “Hemos visto como nuestras organizaciones y nuestro movimiento ha crecido, se ha fortalecido y ha logrado poner al movimiento campesino en el centro de las luchas populares”, señala el documento; y se refiere luego a las principales batallas libradas por la Vía Campesina, como la lucha por la Reforma Agraria, la soberanía Alimentaria, por la protección de las semillas campesina como patrimonio de los pueblos al servicios de la humanidad, las históricas experiencias de Seattle en 1999, hasta llegar a Cancún en setiembre del 2003, en la que se le asestó la más grande derrota a la OMC. Sin embargo, pese a estas luchas y el fortalecimiento del movimiento campesino, el modelo económico neoliberal avanza sin escrúpulo alguno y sus políticas agrícolas causan la desaparición de las familias campesinas en la Unión Europea, en Canadá y EEUU; desapariciones que se suman a la represión y muerte contra los campesinos de África, Asia y América Latina; regiones donde crece la pobreza, la guerra para reprimir al movimiento social y apoderarse de los recursos fundamentales, y generando ejércitos de mano obra sobrante y barata. El documento remarca que los campesinos ven con indignación como los organismos de la ONU, como la FAO, asumen también el rol de guardianes del capital como lo hacen el FMI, el BM y la OMC. Al mismo tiempo, repudian el intento de la FAO de legitimar los cultivos transgénicos y la utilización de la bíotecnología con el único propósito de garantizar las mayores ganancias a las transnacionales de la agricultura. Asimismo, se refieren a los Tratados de Libre Comercio, como una de las mayores amenazas para los pueblos tanto del Norte como del Sur; y a través de esos instrumentos se están imponiendo cambios jurídicos que han destruido principios básicos de protección de los derechos humanos y sociales, y quieren criminalizar la vida campesina y de los pueblos indígenas. En este contexto, agrega el documento, las mujeres y los jóvenes son los que más sufren las consecuencias, pues “son los marginados entre los marginados y son las víctimas principales de los procesos de privatización de los servicios básicos, la concentración de la tierra, y la destrucción de las formas locales de alimentación, agricultura e intercambio”. Sin embargo, pese a esa realidad, las mujeres y los jóvenes siguen garantizando la alimentación, la continuidad de la agricultura y la cultura campesina. Frente a esta realidad, la Vía Campesina está convencida que debe responder con mayor movilización social, la convergencia de las luchas y sumando fuerzas en defensa de la vida de los pueblos campesinos e indígenas. Por ello, además de rechazar de manera radical al modelo neoliberal, se propone hacer el mayor esfuerzo para combatir “sus expresiones más perversas como los tratados de libre comercio, la guerra, la privatización del planeta, de la vida, las semillas, el agua, la atmósfera, la bíodiversidad y el conocimiento y lucharemos por una redefinición de las políticas públicas al servicio de las agriculturas campesinas, donde los mecanismos de apoyo o subsidio no causen destrucción social, ambiental, y productiva que hoy causan”. El documento final de la Conferencia también reitera el compromiso de lucha contra el sistema patriarcal y por hacer realidad la equidad de género, continuar adelante con las campañas por la reforma agraria, soberanía alimentaria, defensa de las semillas y la defensa de los derechos humanos campesinos. De igual manera, anuncia las principales acciones que se impulsarán como la semana de lucha contra la OMC que se realizará del 19 al 24 de julio; se declara el 10 de setiembre como el Día de las luchas campesinas y movilizar a un millón de campesinos en Seúl en homenaje al compañero Lee –inmolado en Cancún- y llevar adelante del 4 al 8 de diciembre del 2004 la Conferencia por la Reforma Agraria. “Nos comprometemos a seguir luchando por el bienestar y la dignidad de nuestros pueblos. Deberemos articular todas las luchas y construcciones, desde lo global a lo local, articular nuevas formas de alianzas que nos permitan exigir nuevamente el respeto y la protección de nuestros y nuestras culturas”, remarca el documento que concluye con la consigna que se escucha ya por todos los rincones del mundo: Globalicemos la lucha, globalicemos la esperanza!!!. La IV Conferencia de Vía Campesina avanzó
igualmente en la discusión de una Plataforma que propone el respeto a la
biodiversidad del planeta; la democratización de la posesión y uso de la
tierra; la defensa de la soberanía alimentaria; la condena a las semillas
transgénicas bajo el principio de que los agricultores y sus comunidades
tienen el derecho y el deber de producir semillas; el combate a todas las
formas de prejuicios, discriminaciones culturales y sexistas; el respeto
irrestricto de los derechos humanos, sociales e individuales; la defensa
de las formas asociativas y cooperativas de las agroindustrias y del
comercio agrícola basado en relaciones de igualdad y de intercambio
justo; la demanda de una reformulación de todos los organismos
internacionales -que como el FMI, OMC y Banco Mundial- son utilizados como
meros instrumentos de dominación-; y el cultivo de valores que la
humanidad viene construyendo a lo largo de milenios, como la solidaridad,
la justicia social, política y económica, la igualdad y la democracia,
en el comportamiento cotidiano de cada una de las organizaciones y
movimientos. La plenaria acordó también que la V Conferencia
Internacional de Vía Campesina se celebre en África y que la Secretaría
Operativa se traslade a Indonesia, bajo la responsabilidad de la Federación
Campesina de ese país y su dirigente Henry Saraghi.. Brasil
y los sin tierra
Fernando
Fernández, FIAN
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