IV CONFERENCIA INTERNACIONAL DE LA VIA CAMPESINA

Portada

Estatutos

Convenios

Agenda

Historia

Afiliación

Asesoría

Pueblos

Enlaces

Prensa

Cooperativas

Legislación

Tierra y Libertad

Cancionero

 

Junio 2.004

Documentos de la Conferencia

Opinión

Entrevistas

  • Entrevista con José Bové y Rafael Alegría

  • Paul Nicholson habla en la rueda de prensa de Sao Paulo

Prensa

  • Asambleas de jóvenes y mujeres: Líneas de acción para el trabajo organizacional

  • El dominio del capital sobre la agricultura

  • La clave de la estrategia de Vía Campesina: Fortalecer las organizaciones y consolidar alianzas

  • Mujeres del campo: una urgencia de igualdad

  • Se inauguró IV Conferencia Internacional:  VIA CAMPESINA lanza al mundo el reto de lograr la soberanía alimentaria

  • Vía Campesina: 11 años de lucha

  • IV Conferencia de Vía Campesina: Consolidar procesos de articulación para la lucha conjunta

  • Mujeres guardianas de la vida, de la tierra, de la lucha y la dignidad

  • Vía campesina establece campañas como formas de lucha

 

Declaración Final de la IV Conferencia Internacional de Via Campesina

Itaici, São Paulo, 14 al 19 de junio de 2004

BORADDOR

Nosotros, la Vía Campesina, un movimiento mundial de organizaciones de mujeres rurales, campesinos, campesinas, pequeños agricultores y agricultoras, trabajadores y trabajadoras del campo, pueblos indígenas y afrodescendientes, de Asia, Europa, América y Africa, nos reunimos  en Itaici, Brasil, del 14 al 19 de junio de 2004, en nuestra IV Conferencia Internacional. Fuimos recibidos de manera calurosa, fraternal y combativa por nuestros anfitriones, las organizaciones miembros de Vía Campesina en Brasil.

Nos reunimos para reafirmar nuestra determinación de defender nuestras culturas y nuestro derecho a continuar existiendo como campesinos y pueblos con identidad propia. Asistimos delegados y delegadas de xx países, representando xxx organizaciones de campesinos y campesinas y xxx millones de familias campesinas. Tuvimos la alegría de acoger la Segunda Asamblea de Mujeres y a la Primera Asamblea de Jóvenes de Via Campesina, que resalta nuestro compromiso a seguir nuestras luchas en las generaciones por venir. Contamos también con la presencia de más de xx organizaciones campesinas que han solicitado su incorporación a Via Campesina y de los miembros de más de xxx organizaciones amigas de la sociedad civil.

La IV Conferencia Internacional  hizo una revisión de nuestra historia, desde nuestras primeras intenciones de organizarnos hasta la actualidad. Quedo claro que desde un principio estamos en oposición total al modelo neoliberal, que mata y destruye culturas, pueblos y familias campesinas en el mundo entero.  Hemos visto cómo nuestras organizaciones y nuestro movimiento  han crecido, se han fortalecido y han logrado poner el movimiento campesino en el centro de las luchas populares. Via Campesina fue protagonista central de las movilizaciones populares en Cancún,  donde una semana continua de protestas y la inmolación del compañero de Corea  Lee Kyuong-Hae, quien ofreció su vida a los campesinos del  mundo para mantener viva la decisión de lucha y de rechazo absoluto a la OMC, provoco una gran derrota a la OMC

Junto con nuestras luchas y el fortalecimiento de nuestro movimiento, también hemos visto cómo el modelo económico que sufrimos sigue siendo impuesto sin escrúpulo alguno. Desde nuestra última Conferencia, podemos constatar:

§                Que las familias campesinas siguen desapareciendo de manera alarmante. Cada minuto que pasa, las políticas agrícolas y el modelo de agricultura industrial determinan  la desaparición de una explotación campesina en la Unión Europea ampliada; la situación es igualmente dramática en Canadá y Estados Unidos. En Africa, Asia, el Caribe y América Latina,  son causas adicionales de destrucción de campesinos la represión, los desplazamientos masivos y forzados, así como las guerras cubiertas o encubiertas. En algunas regiones, el suicidio de campesinos es una tragedia en aumento

§                Que han aumentado de manera dramática las migraciones forzadas por la guerra y  las provocadas por la miseria, la concentración de la tierra y la destrucción del medio ambiente

§                Que el papel de guardianes del capital que cumplen desde su inicio el FMI, el BM y la OMC está siendo igualmente  asumido por  organismos de Naciones Unidas, como la UNCTAD y la FAO.

§                Que los tratados de libre comercio se han multiplicado y junto a otros acuerdos internacionales están imponiendo aparatos jurídicos que han destruído principios básicos de protección a los derechos humanos y sociales, y que sólo aseguran las condiciones para maximizar las ganancias de las empresas transnacionales.


 

§                Que es extremadamente alarmante cómo han aumentado las violaciones sistemáticas a los derechos humanos, se ha legalizado la guerra contra los pueblos, se ha criminalizado la protesta y la movilización social y se busca imponer la criminalización de la vida campesina y de los pueblos indígenas, así como el uso creciente de la represión preventiva.

§                Que las mujeres y los jóvenes siguen siendo los marginados entre los marginados, y que están crecientemente sujetos a condiciones de violencia genocida.  Que son ellas y ellos también las víctimas principales de los procesos de privatización de los servicios básicos, de la concentración de la tierra, de la destrucción de las formas locales de alimentación, agricultura e intercambio, así como de la explotación y el trabajo esclavo que imponen las transnacionales.

Reafirmamos que la permanencia de la agricultura campesina es fundamental para la eliminación de la pobreza, el hambre,  el desempleo y la marginación. Estamos convencidos que la agricultura campesina es pieza fundamental de la soberanía alimentaria, y  la soberanía alimentaria es un proceso imprescindible para la existencia de la agricultura campesina. Y no habrá autonomía ni agricultura campesina si no mantenemos nuestras propias semillas.

Daremos especial prioridad al derecho de los campesinos del mundo entero a exigir políticas públicas al servicio de una agricultura campesina sustentable. Seguiremos nuestra lucha por una auténtica Reforma Agraria, la defensa de nuestras semillas y la soberanía alimentaria.

Nos oponemos totalmente a los cultivos transgénicos y los combatiremos en cada lugar. Denunciamos y repudiamos el reciente informe de la FAO, “Biotechnology, addressing the needs of the poor?”, que sólo busca legitimar la imposición de cultivos transgénicos y la utilización de la tecnología de la muerte –las semillas Terminator o semillas estériles- con el solo fin de garantizar las ganancias de las grandes transnacionales de la agricultura.

Reafirmamos nuestra total oposición al neoliberalismo y a las políticas de la OMC, el BM  y el FMI. Rechazamos totalmente su herramienta más activa en los últimos tiempos: los tratados bilaterales de libre comercio.

Nos hemos comprometido a luchar contra el sistema patriarcal que sólo acentúa las aberraciones del capitalismo. Dentro de Via Campesina, trabajaremos duro por convertir la paridad de género que ya logramos en un auténtico cambio de las relaciones de poder entre hombres y mujeres. Adquirimos el nuevo compromiso de impulsar la lucha por los Derechos Humanos y Campesinos. Desarrollaremos desde las organizaciones campesinas una Carta Internacional de los Derechos Campesinos.

Es también un nuevo compromiso luchar contra las causas de la migración y sus efectos destructivos. Exigiremos el mejoramiento y cumplimiento estricto de los tratados de la OIT en relación a los trabajadores agrícolas.  Desarrollaremos un esfuerzo compartido de educación política a todo nivel.

Llamamos a los movimientos sociales a unirse a  las acciones más inmediatas decididas por esta Conferencia: del 19 al 24 de julio de 2004 desarrollaremos una Semana de Lucha Contra la OMC y las Transnacionales. Hemos establecido el 10 de septiembre como el día de las luchas contra la OMC. Este ano nos comprometemos a llevar al pueblo a las calles, especialmente en Seúl, a rendir homenaje al compañero Lee en una jornada de movilización por la soberanía alimentaria. El 25 de noviembre, día internacional de lucha contra la violencia hacia las mujeres, impulsaremos un conjunto de acciones coordinadas. Del 4 al 8 de diciembre de 2004 desarrollaremos nuestra conferencia por la Reforma Agraria.

Todos los participantes en la IV Conferencia de Via Campesina nos comprometemos a seguir luchando por el bienestar y la dignidad de nuestros pueblos, Articularemos todas las luchas y construcciones, desde lo local a lo global, creando nuevas formas de alianzas que nos den mayor fuerza para   exigir  . el respeto y protección de nuestros derechos y nuestras culturas.

 

REFORMA AGRARIA

COMUNICADO de PRENSA MINGA INFORMATIVA

VIA CAMPESINA - IV International Conference - São Paolo, Brazil - Junio 14-19

REFORMA AGRARIA

En la ciudad de Indaiatuba (Sao Pablo, Brasil) se realiza la IV Conferencia Internacional de Vía Campesina, del 14 al 19 de junio. Uno de los principales temas del encuentro es la cuestión de la reforma agraria.

La Vía Campesina defiende la democratización de la posesión y del uso de la tierra y está en contra de la concentración de la propriedad de la tierra y de su uso para explotar a otras personas u otros pueblos. El movimiento defiende el derecho de los campesinos a organizarse en las formas más diferentes en sus comunidades y lugares donde habitan. La Vía defiende también la necesidad de que los gobiernos y estados protejan y estimulen la agricultura familiar, campesina y cooperativa, con políticas agrícolas adecuadas de precios, asistencia técnica, seguro y garantía de comercio, como forma de producir alimentos y preservar las culturas.

Hoy, en el contexto de la globalización neoliberal, los grandes desafíos del planeta exigen nuevas políticas de acceso y gestión de la tierra y urge retomar la reflexión sobre las Reformas Agrarias, en la búsqueda de nuevas modalidades que permitan reducir las desigualdades y garantizar los derechos fundamentales de las personas en todo el mundo.

Las tres cuartas partes de los pobres y hambrientos del planeta son población rural, que entre ellos se encuentra una gran masa de campesinos mal dotados de medios de producción y/o de tierra, y que la mayoría de la cuarta parte restante fue campesinos condenados al éxodo hacia los suburbios urbanos huyendo de la pobreza y el hambre. En gran medida, todos estos campesinos y ex-campesinos pobres son víctimas de las políticas de comercio agroalimentario a escala mundial practicadas por muchos gobiernos orientados por organismos e instituciones multilaterales.

El derecho humano a la alimentación, reconocido en el artículo 11 del Pacto Internacional de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales, significa para las comunidades campesinas que tienen derecho a acceder a los recursos de producción alimentaria, en particular a la tierra. La Reforma Agraria es la medida central para que las campesinas y los campesinos pobres tengan acceso y control sobre la tierra, las semillas, el agua y otros recursos productivos. En este sentido, la Vía Campesina considera que implementar programas efectivos de Reforma Agraria no es cuestión de buena voluntad de los gobiernos, sino que es una obligación legal de Derechos Humanos.

La discusión sobre la Reforma Agraria en el siglo XXI abarca muchos elementos además de la distribución de la tierra. No son únicamente los campesinos sin tierra los que tienen interés en el establecimiento de mecanismos más equitativos de acceso a la tierra. También interesa a los sectores sociales urbanos, a los consumidores, a los empresarios, a los agricultores familiares de los países desarrollados. Todos ellos ven amenazada su supervivencia o su crecimiento por la situación de millones de campesinos empobrecidos, expulsados del agro y condenados a la extrema pobreza. A todos ellos les preocupan la destrucción de los ecosistemas, la ruptura de equilibrios ecológicos a nivel del planeta y los conflictos de nuevo tipo generados por las formas de acceso a la tierra y de gestión del territorio. Todo ello obliga a actualizar las políticas de Reforma Agraria.

 

TRANSGÉNICOS

MINGA INFORMATIVA

VIA CAMPESINA - IV International Conference - São Paolo, Brazil - June 14-19 TRANSGÉNICOS

La contaminación genética se encuentra en el centro del debate mundial. Es necesario tener conocimientos sobre los transgénicos, un tema que se ha dado a conocer en el ámbito de los derechos de los consumidores, pero existen análisis mucho más profundos sobre la manipulación de alimentos y semillas, más allá se visualiza el cómo las grandes potencias toman decisiones que afectan al resto del mundo premiando ante todo el poder económico ante la vida humana.

La gama de los alimentos transgénicos o genéticamente modificados hoy día se ha convertido en una verdadera forma de contaminar a la población mundial. Esto sucede por los esfuerzos de la industria biotecnológica para generar la aceptación global de los cultivos genéticamente modificados como un hecho consumado.

La Vía Campesina clarifica ante los ojos del mundo que son las empresas multinacionales quienes quieren imporner los cultivos transgénicos como una alternativa válida de consumo, de economía, como un sinónimo de progreso, como parte de este proceso globalizador impuesto por el modelo económico de libre mercado.

La existencia de los transgénicos genera grandes riesgos, en el tema de la salud para quienes consumen estos productos manipulados y el uso y abuso de pesticidas en la agroexportación ; en lo que se refiere al medio ambiente se presentan problemas graves como la destrucción de la Biodiversidad, que es la variedad de la vida en todas sus formas, niveles y combinaciones ; también se hace visible la desigualdad social, puesto que las repercuciones en el mundo campesino son brutales, ya que las ventajas sólo favorecen a un sector de la población mundial, a los empresarios que dirigen las empresas multinacionales.

Otro tema importante es la inserción de la Biotecnología, contrariamente a como se ha difundido ; las "bondades" de este pilar del proceso tecnológico, el mundo campesino advierte que su desarrollo no va orientado en pro del bien común o para reducir el hambre como senalan sus creadores y procursores, ya que estos mismos pretenden potenciar a las grandes compañías de alimentos, medicamentos y fabricantes de pesticidas.

En la actualidad la biotecnología se ha introducido sin considerar las necesidades reales de los países y sus pueblos, y sin consultar la opinión ciudadana. No se necesitan alimentos transgénicos, se necesita alimentos naturales y limpios ; no se requiere de semillas transgénicas, se necesita que se reactiven las miles de semillas campesinas que han alimentado al mundo a través de la historia. No se acepta los alimentos convertidos en fármacos, se acepta el decidir soberanamente qué se desea consumir y cómo lo desean consumir.

Frente a la situación anterior la Vía Campesina realiza acciones em contra de este sistema comercial que antenta contra el campesinado tomando como norte común una gran campana mundial ; Las Semillas Patrimonio de los Pueblos al Servcio de la Humanidad. Así lo manifiesta, senalando que la humanidad llegó hasta estas instancias gracias a la libre producción, reproducción y acceso democrático del uso de las semillas. "Defendamos el principio de que los agricultores y sus comunidades tienen el derecho y el deber de producir semillas. Estamos contra la utilización de semillas transgénicas,. Sobre las cuales no hay seguridad para la salud de los agircultores/as, de los consumidores/as y del medio ambiente. Estamos en contra del monopolio del comercio de semillas por empresas transnacionales"

 

 

RECHAZO A LOS ACUERDOS DE LA FAO - NOTA 3 - 17 DE JUNIO

Noti-Vía Campesina # 3

La IV Conferencia Internacional de Vía Campesina expresó con firmeza su posición de condena e indignación frente al Informe anual de la FAO (Organización de las Naciones Unidos para la alimentación y la agricultura) ; por considerarlo un apoyo descarado a la industria bío-tecnológica, que tiene en los transgénicos uno de sus principales aspectos y que atenta contra la soberanía alimentaria de los pueblos, en especial de los países pobres.

Vía Campesina, el movimiento mundial más importante de organizaciones campesinas y de pequeños agricultores, sentó su posición con la aprobación unánime de los participantes en la IV Conferencia ; la misma que había sido expresada a través de una carta abierta dirigida al Director General de la FAO, Jacques Diouf, que ha recibido el apoyo de más de 850 movimientos y organizaciones de la sociedad civil.

El informe 200 de la FAO, titulado "Biotecnología : respondiendo a las necesidades de los pobres ?", elaborado sin ninguna consulta a las organizaciones campesinas y de pequeños agricultores, es considerado como un apoyo político a la industria bío tecnológica, a los transgénicos y promotor de un mayor desvío de financiamiento para investigaciones de ese tipo, en desmedro de los métodos sanos y ecológicos que practican los pequeños agricultores y campesinos.

"Estamos profundamente decepcionados porque la FAO y usted personalmente, rompió su compromiso de consultar y mantener un diálogo abierto con las organizaciones de agricultores de pequeña escala y con la sociedad civil. Al no consultar a estas organizaciones el citado informe, la FAO dio la espalda a aquellos que son los más directamente afectados por las tecnologías que el informe promueve", remarca la carta abierta.

Agrega que en vez de recomendar el fortalecimiento del papel de los agricultores en el manejo de su bío diversidad agrícola y en el mejoramiento de sus cultivos vitales para su sobrevivencia, el informe propone un arreglo tecnológico de cultivos que promueve el desarrollo transgénico de la yuca, la papa, el grabanzo, entre otros cultivos.

Destaca igualmente el hecho de que el hambre en el mundo aumenta a pesar del crecimiento de la producción global de alimentos ; y que si "algo hemos aprendido de la revolución verde es que los avances tecnológicos en genética de cultivos para que las semillas respondan a los insumos externos, van de la mano con el incremento de la polarización de socioeconómica, el empobrecimiento rural y urbano y una mayor inseguridad alimentaria".

La FAO no parece haber aprendido nada del fracaso de la revolución verde y no entiende que la estrecha vision tecnológica ha fortalecido las propias estructuras que provocan las hambrunas. La carta subraya que la propia historia demuestra que los cambios estructurales en el acceso a la tierra, a la producción de alimentos y al poder político -combinados con sólidas tecnologías ecológicas, sustentadas en la investigación basada en el conocimiento campesino- reducen el hambre y la pobreza.

El Informe de más de 200 páginas es sumamente tendencioso al ignorar los impactos adversos de los cultivos transgénicos ; y afirmar que estos han resultado de enorme beneficio económico para los agricultores y que han servido para reducir el uso de plaguicidas. Estas afirmaciones no obedecen a fuentes científicas independientes y ni siquiera en una comparación de diferentes datos disponibles, sino en estudios de las propias empresas bío tecnológicas. Por ejemplo, afirma que el algodón transgénico insecticida (Bt) en la India ha sido un éxito, basado en datos parciales de ensayos de la empresa transnacional Monsanto en el 2001, pero no toma en cuenta los datos reales de la liberación de algodón transgénico en el 2002 que muestra que fue un fracaso.

Las voces contra los transgénicos han sido unánimes en la IV Conferencia. "Las multinacionales quieren manipular nuestros cultivos para poder controlar toda la cadena alimentaria a nivel global, obligándonos a dejar la producción de alimentos y a tener que consumir sus productos en todo el mundo. Con este informe, la FAO le proporciona la justificación para seguir contaminando nuestros cultivos, por eso rechazamos el informe y revisaremos nuestras estrategias respecto a este organismos y otras agencias de la ONU, que les hacen el trabajo de legimitación a las emrpesas transnacionales que promueven la agricultura industrial y la expulsión de campesinos", afirmó el dirigente campesino vasco y miembro del Comité Internacional de la Vía, Paul Nicholson.

El informe de la FAO ha puesto en cuestión la valoración que Vía Campesina ha tenido sobre esta organización, al considerar ha roto el compromiso de realizar consultas con las organizaciones campesinas, pues se ha deslegitimado como foro para debatir temas como la agricultura y la alimentación. El camino para Vía Campesina está claro : no sólo se trata de exigir que su voz sea escucha en instituciones como la FAO, sino seguir trabajando desde las bases, en redes horizontales y diversas, integrando campesinos, indígenas, comunidades negras, mujeres y jóvenes ; promoviendo la desobediencia civil, afirmando la diversidad cultural y la denuncia de las imposiciones de las instituciones multilaterales. En pocas palabras : globalizando la lucha, globalizando la esperanza.

 

SOBERANÍA ALIMENTARIA

MINGA INFORMATIVA

VIA CAMPESINA - IV International Conference - São Paolo, Brazil - June 14-19

SOBERANIA ALIMENTARIA

En la ciudad de Sao Pablo se realiza la IV Conferencia Internacional de Vía Campesina. En el marco coyuntural del encuentro se constatará una ofensiva del capital, en la fase comercio. Cerca de 500 empresas multinacionales (58% de los Estados Unidos) controlan 51% del PIB mundial, pero emplean apenas 1,6% de la mano de obra del mundo. De este análisis se desprenden los objetivos generales de la Conferencia que son : Mejorar las articulaciones entre las organizaciones y movimientos campesinos para que tengan visiones comunes sobre las formas de lucha y contra quien luchar ; y mejorar la organización y/o articulación internas buscando un salto de cualidad en las relaciones para enfrentar esta situación internacional.

Dentro de este contexto el tema de la Soberanía Alimentaria es de suma importancia para comprender los procesos organizativos del mundo campesino. La Soberanía Alimentaria se explica como el derecho que tienen los pueblos a definir sus propias políticas agrícolas y alimentarías sin "dumping" hacia otros países. Esta fue una de las definiciones políticas más importantes que la organización mundial, Vía Campesina, instalara, en la Cumbre Mundial sobre la Alimentación (CMA) de 1996, en contraposición al concepto de "Seguridad Alimentaría" de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

Hoy en día el mundo campesino se ve enfrentado a un modelo económico basado en la concentración de riqueza y poder, que acaba con la seguridad y la soberanía alimentaria mundial, la diversidad cultural y los propios ecosistemas que sustentan la vida en nuestro planeta. Por eso no se debe olvidar que para los campesinos y campesinas es una prioridad generar una producción alimentaria sana, libre de transgénicos, y alejada de definiciones políticas dadas por instancias comerciales destructivas como la OMC, sino que generadas por cada región del mundo.

Así, la Soberanía Alimentaria significa una participación activa de los movimientos campesinos en el proceso de definición de políticas agrícolas y alimentarias, donde la capacidad de producción alimentaria en base a un sistema de producción campesina diversificada es garantizar la independencia y la soberanía alimentaria de los pueblos.

Em la actualidad este tema pasa por problemáticas que día a día se van agudizando, como los Tratados de Libre Comercio, las constantes privatizaciones, que llegan hasta toda clase de recursos naturales, y el dumping.

Por su parte los TLCs se están generando de todas las formas posibles, la idea, principalmente de Estados Unidos, es tener el control absoluto de todas las naciones y en todas las áreas. Pero debemos tener presentes que los gobiernos de América Latina, además, se encuentran negociando el ALCA (Area de Libre Comercio de las Américas), instrumento comercial que se vislumbra más nefasto que los mismos tratados comerciales. Es hora que los gobiernos dejen de sentirse impunes cuando negocian en secreto con "potencia capitalista". Parte de la acción de los movimientos sociales debiera ser obligar a los gobiernos a transparentar sus acciones. Exigir información no es pedir un favor o una concesión, es exigir que se respete un derecho.

Por su parte la liberación de mercados junto con el hecho de que todos los recursos productivos van dirigidos a un modelo agro exportador, provocan esta situación de excedentes generalizados, un comercio con dumping, y que hoy en día en todo el mundo los productos estén por debajo de los costos de producción. Esta es una de las causas de la crisis de la agricultura familiar campesina en todo el mundo. Así, el acceso a los mercados y a una Hipotética desaparición de subvenciones únicamente acelera y ahonda la crisis.

Como pueblo, como organizaciones y como campesinos y campesinas, aún se tienen armas posibles para combatir las infamias del capitalismo. Se hace cada vez más importante mantener el control sobre las semillas, la independencia de los pesticidas y fertilizantes químicos, la recuperación de los mercados y circuitos de comercialización locales,. trabajar en pleno por la soberanía alimentaria, creando lazos de solidaridad. Para lograr todo ello se necesita organizaciones que defiendan y puedan movilizarse en el mundo. Esa capacidad de organización no es privatizable, sigue siendo un derecho de los pueblos.

 

CIERRE DE LA IV CONFERENCIA INTERNACIONAL DE VIA CAMPESINA

 

OPOSICIÓN RADICAL AL NEOLIBERALISMO

 

Bajo el lema “Organicemos la lucha: tierra, alimento, dignidad y vida”, del 14 al 19 de junio se realizó en Itaicí (Sao Paulo, Brasil) la IV Conferencia Internacional de Vía Campesina para evaluar propuestas y estrategias, fortalecer el funcionamiento interno, integrar nuevas organizaciones y preparar las futuras jornadas de lucha.  Al encuentro se dieron cita medio millar de delegados/as provenientes de 117 organizaciones de 70 países de todos los continentes.

 

La IV Conferencia ratificó la oposición radical del movimiento al modelo neoliberal que mata y destruye pueblos y culturas campesinas, aprobó reforzar las campañas por la reforma agraria, defensa de la semilla  y soberanía alimentaria; y acordó un plan de acción que arranca con una semana de lucha contra la OMC. Estos acuerdos están contenidos en la Declaración Final, en la que se hace un recuento histórico de los primeros esfuerzos por constituirse como movimiento internacional, allá por los años de 1992, hasta llegar a Itaicí, pasando por Makarrech, Tlaxcala y Bangalore, que fueron marcando los hitos de la lucha que hoy libra la Vía Campesina por los derechos de los campesinos, indígenas y pequeños agricultores de todo el mundo.

 

“Hemos visto como nuestras organizaciones y nuestro movimiento ha crecido, se ha fortalecido y ha logrado poner al movimiento campesino en el centro de las luchas populares”, señala el documento; y se refiere luego a las principales batallas libradas por la Vía Campesina, como la lucha por la Reforma Agraria, la soberanía Alimentaria, por la protección de las semillas campesina como patrimonio de los pueblos al servicios de la humanidad, las históricas experiencias de Seattle en 1999, hasta llegar a Cancún en setiembre del 2003, en la que se le asestó la más grande derrota a la OMC.

 

Sin embargo, pese a estas luchas y el fortalecimiento del movimiento campesino, el modelo económico neoliberal avanza sin escrúpulo alguno y sus políticas agrícolas causan la desaparición de las familias campesinas en la Unión Europea, en Canadá y EEUU; desapariciones que se suman a la represión y muerte contra los campesinos de África, Asia y América Latina; regiones donde crece la pobreza, la guerra para reprimir al movimiento social y apoderarse de los recursos fundamentales, y generando ejércitos de  mano obra sobrante y barata.

 

El documento remarca que los campesinos ven con indignación como los organismos de la ONU, como la FAO, asumen también el rol de guardianes del capital como lo hacen el FMI, el BM y la OMC. Al mismo tiempo, repudian el intento de la FAO de legitimar  los cultivos transgénicos y la utilización de la bíotecnología con el único propósito de garantizar las mayores ganancias a las transnacionales de la agricultura. Asimismo, se refieren a los Tratados de Libre Comercio, como una de las mayores amenazas para los pueblos tanto del Norte como del Sur; y a través de esos instrumentos se están imponiendo cambios jurídicos que han destruido principios básicos de protección de los derechos humanos y sociales, y quieren criminalizar la vida campesina y de los pueblos indígenas.

 

En este contexto, agrega el documento, las mujeres y los jóvenes son los que más sufren las consecuencias, pues “son los marginados entre los marginados y son las víctimas principales de los procesos de privatización de los servicios básicos, la concentración de la tierra, y la destrucción de las formas locales de alimentación, agricultura e intercambio”. Sin embargo, pese a esa realidad, las mujeres y los jóvenes siguen garantizando la alimentación, la continuidad de la agricultura y la cultura campesina.

 

Frente a esta realidad, la Vía Campesina está convencida que debe responder con mayor movilización social, la convergencia de las luchas y sumando fuerzas  en defensa de la vida de los pueblos campesinos e indígenas. Por ello, además de rechazar de manera radical al modelo neoliberal, se propone hacer el mayor esfuerzo para combatir “sus expresiones más perversas como los tratados de libre comercio, la guerra, la privatización del planeta, de la vida, las semillas, el agua, la atmósfera, la bíodiversidad y el conocimiento y lucharemos por una redefinición de las políticas públicas al servicio de las agriculturas campesinas, donde los mecanismos de apoyo o subsidio no causen destrucción social, ambiental, y productiva que hoy causan”.

 

El documento final de la Conferencia también reitera el compromiso de lucha contra el sistema patriarcal y por hacer realidad la equidad de género, continuar adelante con las campañas por la reforma agraria, soberanía alimentaria, defensa de las semillas y la defensa de los derechos humanos campesinos. De igual manera, anuncia las principales acciones que se impulsarán como la semana de lucha contra la OMC que se realizará del 19 al 24 de julio; se declara el 10 de setiembre como el Día de las luchas campesinas y movilizar a un millón de campesinos en Seúl en homenaje al compañero Lee –inmolado en Cancún- y llevar adelante del 4 al 8 de diciembre del 2004 la Conferencia por la Reforma Agraria.

 

“Nos comprometemos a seguir luchando por el bienestar y la dignidad de nuestros pueblos. Deberemos articular todas las luchas y construcciones, desde lo global a lo local, articular nuevas formas de alianzas que nos permitan exigir nuevamente el respeto y la protección de nuestros y nuestras culturas”, remarca el documento que concluye con la consigna que se escucha ya por todos los rincones del mundo: Globalicemos la lucha, globalicemos la esperanza!!!.

 

La IV Conferencia de Vía Campesina avanzó igualmente en la discusión de una Plataforma que propone el respeto a la biodiversidad del planeta; la democratización de la posesión y uso de la tierra; la defensa de la soberanía alimentaria; la condena a las semillas transgénicas bajo el principio de que los agricultores y sus comunidades tienen el derecho y el deber de producir semillas; el combate a todas las formas de prejuicios, discriminaciones culturales y sexistas; el respeto irrestricto de los derechos humanos, sociales e individuales; la defensa de las formas asociativas y cooperativas de las agroindustrias y del comercio agrícola basado en relaciones de igualdad y de intercambio justo; la demanda de una reformulación de todos los organismos internacionales -que como el FMI, OMC y Banco Mundial- son utilizados como meros instrumentos de dominación-; y el cultivo de valores que la humanidad viene construyendo a lo largo de milenios, como la solidaridad, la justicia social, política y económica, la igualdad y la democracia, en el comportamiento cotidiano de cada una de las organizaciones y movimientos.

 

La plenaria acordó también que la V Conferencia Internacional de Vía Campesina se celebre en África y que la Secretaría Operativa se traslade a Indonesia, bajo la responsabilidad de la Federación Campesina de ese país y su dirigente Henry Saraghi..

 

 

Brasil y los sin tierra

Fernando Fernández, FIAN
Gustavo Duch



São Paulo, Brasil.-
Dieciséis meses del Gobierno de Lula en Brasil apenas han contribuido en rebajar la impunidad con la que los hacendados defienden sus latifundios sin ningún respeto por las derechos humanos. En un contexto de desigualdad radical en el acceso a la tierra y a los medios de producción, más de un millón y medio de familias sin tierra del Brasil siguen enfrentándose en solitario a los terratenientes y a sus bandas de pistoleros. Tampoco el Estado ha dado un impulso significativo a la reforma agraria que estas familias reclaman.

Estas dos afirmaciones las podemos constatar después de los graves acontecimientos vividos durante el trabajo de la misión de investigación internacional independiente que llevaron a cabo miembros de las organizaciones internacionales Vía Campesina y FIAN, a instancias del MST (Movimiento sin Tierra) y la CPT (Comision Pastoral de la Tierra). A la misión se le unió el Relator de Naciones Unidas para Brasil sobre el Derecho a la Alimentación, don Flavio Valente.

Durante sus visitas a la realidad rural en los Estados de Pernambuco, Pará y Minas Gerais fueron identificadas graves violaciones de los derechos humanos directamente ligadas al retraso de los procesos de desapropiación de tierras, reconocidas como improductivas y que no cumplen su función social y vital: producir alimentos. El pasado día 7, a la salida de la visita a uno de los asentamientos de las gentes del MST, lugares donde ansían iniciar una vida digna en el campo, la comisión de investigación se paró en la carretera para fotografiar las instalaciones productivas de los terratenientes en Montes Claros. Para retratar el contraste entre la lucha por recuperar tierras, en blanco, y la opulencia, en negro. Apenas dos minutos después de detener el auto, un grupo armado de la "fazenda Canoas" disparó varias veces contra los representantes de la misión, aunque por esta vez no hubieron daños personales.

Para organizaciones internacionales con trabajos de esta índole, este hecho nos resulta, lógicamente, excepcional y grave, pero lamentablemente es la realidad habitual con la que conviven las familias sin tierra.

Siete días después, en la apertura de la Asamblea Internacional de la Vía Campesina (plataforma mundial que agrupa a más de 60 millones de pequeñas y pequeños campesinos), Egidio Bruneto, coordinador nacional del MST, a muy pocos kilómetros del incidente, abría el evento con palabras sabias que tendemos a olvidar: la vida depende de los alimentos que nacen de la tierra, el agua, las semillas y el sol: y de las manos campesinas.

* Fernando Fernández, FIAN, y Gustavo Duch, Veterinarios sin Fronteras (ambos miembros de Plataforma Rural) - São Paulo, Brasil

 

Contribución de la Vía Campesina en la lucha global en contra el crimen organizado de las empresas biotecnológicas

Elizabeth Bravo

 


Ninguna nueva tecnología agrícola ha tenido tanta oposición como la lucha contra los organismos genéticamente modificados. Campesinos, consumidores, ecologistas, líderes religiosos, organizaciones de desarrollo han puesto de manifiesto su rechazo a este intento diseñado por la industria biotecnológica, para controlar la actividad más vital del ser humano como es la alimentación.

La introducción de semillas transgénicas en la producción alimenticia, defiende objetivos opuestos a la soberanía alimentaria. El principal interés para que se permita la introducción masiva de transgénicos en el campo, es porque sobre semillas se reconocen derechos de propiedad intelectual, porque estas se venden atadas a un paquete tecnológico que produce insumos producidos por el mismo puñado de empresas biotecnológicas que producen las semillas. Los agricultores que deciden entrar en la cultura de los transgénicos, se ven sujetos a obedecer un contrato que permite a la empresa inspeccionar sus cultivos para evaluar su cumplimiento, a pagar un valor adicional por hectárea por la transferencia de la tecnología genética, y muchos agricultores han tenido que enfrentar casos legales y hasta han perdido sus tierras porque la empresa ha considerado que han violado los términos del contrato.

El dirigente del Movimiento sin Tierra, Joao Pedro Stedile, ha dicho que "un pueblo sin soberanía alimentaria es un pueblo esclavo, dependiente". Bien podríamos añadir que el país que opta por basar su agricultura en las semillas transgénicas, pierde su soberanía alimentaria, y por lo tanto es un país esclavo. Por eso el enfoque de lucha de la Vía Campesina es para la construcción de pueblos soberanos.

La lucha de la Vía Campesina en contra de los cultivos transgénicos, es también en contra del modelo neoliberal y sus nefastas políticas de ajuste estructural que niegan a las poblaciones el derecho humano a la alimentación. El principal organismo promotor de este modelo, la OMC, pero también el ALCA y los cuerdos bilaterales de libre comercio, buscan favorecer a las empresas biotecnológicas. Obligando a los países a reconocer patentes sobre semillas transgénicas, para después imponer su uso a los países pobres y obtener ganancias por el pago de regalías.

Las organizaciones que son parte de la Vía Campesina alrededor del mundo, se han opuesto a la introducción de semillas transgénicas en la agricultura desde que estas empezaron a comercializarse de manera masiva. Esto hizo que en 1999, el líder de la Confederación de campesinos de Francia José Bové fuera detenido, esposada y apresado por seis semanas. El eco de las protestas se escucharon en todo el mundo.

En esta lucha, la Vía Campesina ha jugado un papel fundamental.

La lucha de la Vía Campesina se diferencia de otras formas de lucha en contra de los cultivos genéticamente modificados, porque no se ha limitado únicamente ha hacer cuestionamientos a la tecnología, ni se ha centrado solamente en criticar que el impacto que estas nuevas semillas tendrán en la salud humana, o por la posible contaminación genética en cultivos orgánicos o convencionales. Esta incluye además una oposición a las patentes y del reconocimiento de otras formas de propiedad intelectual sobre la vida, en contra de la apropiación monopólica del germoplasma, y por el libre intercambio de semillas.

Entre las acciones de las organizaciones que son parte de la Vía Campesina alrededor del mundo, se destacan la quema de semillas, ensayos y cultivos transgénicos en distintas partes del mundo.

Las primeras acciones fueron hechas visibles en Francia, cuando José Bové y otros dirigentes de la Confederación Campesina, cuando organizaron la destrucción de maíz genéticamente modificado, que estaba guardado en los silos de la empresa suiza Novartis, como respuesta a la forma en que los cultivos trangénicos habían sido introducidos en Europa.

Luego de la quema, ellos dieron que "No es porque seamos pasados de moda, o porque sintamos añoranza por los viejos tiempos, sino porque nos preocupa el futuro. Al momento, nadie inteligente puede afirmar que el maíz transgénico es un buen ejemplo de progreso, ni para la agricultura ni para la economía de un país. Por otro lado, existe una gran preocupación tanto en la salud humana como en el medio ambiente relacionada con estos cultivos".

Ellos reconocieron que, aunque su acción fue ilegal, es totalmente legítima.

José Bové fue detenido, esposado y apresado por seis semanas, debido a sus acciones en contra de las grandes transnacionales de la alimentación.

En la India, la organización de la Vía Campesina KRRS de Karnataka, al sur del país, redujeron a cenizas los tres campamentos de experimentación de Monsanto existentes en la región. Posteriormente, se lazó la campaña "Monsanto sal de la India", como conmemoración del aniversario del día en que Gandhi le dijo a los británicos que salgan de la India. 10.000 personas enviaron su mensaje a la empresa, pidiéndole que salga.

Esto fue una respuesta al hecho de que Monsanto había comprado la más grande empresa de semillas de la India -MAHYCO- y a la adquisición del más importante instituto de investigaciones del país, el Instituto Indio de Ciencias en Bangalore. Adicionalmente, el Gobierno permitió la libre importación de soja, por lo que las personas que conforman la campaña "Mujeres por el Derecho a la alimentación" protestaron ante la posibilidad de ser alimentadas con soya transgénica. Como reacción a estas acciones, Monsanto inició una campaña de pruebas de su algodón transgénico, sin que contara con el permiso de la autoridad regional, ni de las comunidades locales.

Una alianza de organizaciones campesinas, quemaron un predio donde Monsanto llevaba a cabo pruebas de algodón transgénico. Varios años después de adoptadas las semillas de algodón Bt, el Estado ha visto la necesidad de hacer una evaluación sobre los impactos de esta nueva tecnología.

Por otro lado en Brasil, el Movimiento sin Tierra, miembro de la Vía Campesina, ha librado una fuerte oposición a la introducción de semillas transgénicas en su país. El Brasil es el segundo productor de soya a nivel mundial, por lo que ocupa un lugar importante en la estrategia geopolítica de Monsanto, no sólo porque puede vender semillas e insumos, sino porque la aceptación de transgénicos en Brasil, cambia el escenario de la agricultura biotecnológica en el mundo, porque dejaría sin oferta de soya no transgénicas al mercado mundial. A eso responde todos los esfuerzos puestos por Monsanto para que Brasil ingrese al selecto grupo de países productores de OGM, como el establecimiento de una red clandestina para distribuir semillas transgénicas a los campesinos. La principal fuente de semillas fue Argentina. Cuando sube Lula, había ya plantaciones de soya transgénica bien establecidas, especialmente en Río Grande de Sur. Las organizaciones brasileñas llaman a estas maniobras de Monsanto como un crimen organizado, por haber difundido transgénicos en el país, yéndose en contra de la institucionalidad y para intimidar a la gente.

Las acciones del MST ha incluido la quema de ensayos y plantaciones transgénicas ilegales, la toma de un campamento donde Monsanto llevaba a cabo pruebas experimentales son semillas genéticamente modificadas de maíz. Hoy este es un centro de investigación sobre agroecología, llamado Centro Chico Méndez.

El Movimiento sin Tierra ha mantenido una presión constante al actual gobierno para impedir el ingreso masivo de semillas transgénicas al país, ya autorizadas por el Gobierno.

La Vía Campesina ha reiterado su firme y solidaria de continuar luchando en forma organizada contra el modelo neoliberal y sus nefastas políticas de ajuste estructural exigiendo que se garantice el derecho humano a alimentarse y a la soberanía alimentaria de los pueblos, el respeto a la biodiversidad de nuestros propios recursos naturales, la eliminación de los organismos genéticamente modificados (transgénicos) por ser lesivos a la humanidad y el acceso de los campesinos, campesinas y pueblos étnicos a las tierras que históricamente les pertenecen.

Las campañas de Vía Campesina en contra de los organismos genéticamente modificados, y todo el modelo económico que los sustenta y al que sirven, han servido de inspiración a otras organizaciones.

* Elizabeth Bravo es miembro de Acción Ecológica.

 

El hambre en el mundo

La fábula de las langostas

Gustavo Duch
La Vanguardia



CUANDO HAYA plagas de langostas, quieren capturarlas y transportarlas a lugares donde hay hambre.

Hay que reconocer que buscando soluciones para el hambre en el mundo los organismos multinacionales son incansables. Bien asesorados por algunas de las mayores empresas del sector agrario han depositado su confianza en las semillas transgénicas. Gracias a unos retoques genéticos, los pobres campesinos de Centroamérica que cosechan en sequerales o en laderas podrán disponer de un maíz más productivo que les sacará de su crisis económica.

O las familias productoras de arroz del Sudeste Asiático, que sufren la ceguera que provoca la falta de vitamina A, gracias al llamado "arroz dorado" superrico en este nutriente, podrán combatir esta enfermedad. Y ante el aumento de la población en el mundo una idea estupenda es potenciar el cultivo en granjas marinas de salmón, con un salmón transgénico cinco veces más rechoncho. Ahora –atentos como están– me cuentan que, sabiendo que en la cultura africana existe la tradición de consumir insectos, están analizando la posibilidad de aprovechar las periódicas plagas de langostas que asolan campos y cosechas, para capturarlas y transportarlas hacia lugares donde las gentes más necesitadas esperan alimentos. Qué avispados..

Y así llevamos años, que con el pretexto de la lucha contra el hambre se justifican ideas cortas de miras, validas quizás para otras cuestiones, pero que se alejan de lo que verdaderamente urge: atacar las causas de la pobreza en el mundo rural. Quizás en lo único que se coincide desde diversos sectores es en el alto rendimiento económico que las semillas transgénicas generan a las corporaciones propietarias de las patentes..

Digo yo que es fácil entender que los campesinos de El Salvador o Guatemala sabrían perfectamente sacar provecho de las diversas variedades naturales de maíz si pudieran tener acceso al 80 por ciento de las tierras fértiles del país que están en manos de cuatro hacendados, la mayoría dedicadas a producir café para la exportación y otras para producir rábanos y espárragos también con el mismo destino. De la misma manera que si se modificaran las reglas del comercio internacional, los camboyanos podrían vender su arroz en el mercado local –ahora inundado con arroz subvencionado del Primer Mundo– y con esos ingresos complementar su dieta en los mercados locales, para combatir la avitaminosis A pero también la malnutrición general que provoca una dieta exclusiva de arroz. Aunque sea un superarroz. El ejemplo es claro: ¿qué es más razonable fomentar la diversificación (o reintroducción) de cultivos orientados a la alimentación local o mandarles píldoras de vitamina A, que es lo que viene a ser este arroz dorado?.

Tremenda es la idea del "frankensalmon". El salmón es como los lobos en el monte, el animal que está en la cúspide de la cadena alimentaria, un carnívoro depredador. Para engordar un kilo de salmón de granja se necesitan no menos de cuatro kilos de pescado comestible. Si ya sufrimos la devastación de nuestros recursos marinos, multipliquen por cinco lo que se zamparían estos pezqueñines. Dándole vueltas al asunto de las langostas estoy pensando que no es mala idea. De hecho, mira si es buena la idea, que con esta moda de comer insectos en Europa, estoy pensando en hacerme con la patente de la langosta africana y hablar con algunas de estas empresas listísimas que han inventado los transgénicos para poner en marcha un negocio de exportación de langostas para nuestros consumidores más "fashion": carpaccio de langostas ecológicas, langostas fritas sabor barbacoa o langostas al estilo Ferran Adrià. Lástima que entonces los pueblos africanos no podrán comer ni langostas.

* GUSTAVO DUCH, director de Veterinarios sin Fronteras

FUENTE: LA VANGUARDIA WWW.LAVANGUARDIA.ES